80.- Año nuevo ....... ¿libertad mental?

Terminé el año con una noticia excelente. Al abrir la aplicación del banco, me he encontradé con un ingreso de algo más de 300 euros bajo el concepto: "Anulación seguro vinculado a préstamo". ¿Qué significa esto? Significa que, efectivamente, este banco ha vendido mis préstamos impagados a un fondo buitre.

Para muchos esto sería una mala noticia, pero para mí es un respiro. En lo que los datos aterrizan en el nuevo acreedor y se organizan, dejaré de recibir llamadas y presiones de este banco. Así, se abre un nuevo proceso de varios meses en los que intentarán cobrar sin ir a juicio. Estoy contento porque, al menos por parte de este banco, se retrasa el embargo de mi cuenta que tanto me tenía preocupado. Es una pequeña victoria logística que me da paz mental para empezar el año.

A las 22:00 de la noche ya habíamos terminado de cenar. Cené en casa con mi mujer y mis hijos. No hubo sobremesa; ellos terminaron y volaron al salón a seguir jugando. Recogimos la mesa y me senté en el sofá ( o sillón... esto daría para una buena discusión lingüística 😉) . No podía más del sueño que tenía, así que decidí acabar el año como se merece: me metí en la cama con el despertador a las 23:30 y listo. Una minisiesta, la última del año... ¿por qué no? Es la ventaja de cenar en casa, que puedes hacer lo que te dé la gana. Dicho y hecho. Sonó el despertador y no sabía ni dónde estaba, lo cual era buena señal. Me levanté, comí las uvas, hicimos un brindis y a la cama de nuevo.

Una vez allí, miré la aplicación del banco con una idea que se me había pasado por la cabeza el año anterior ( mola hablar así , cuando hay unos minutos de diferencia ). Si el banco se había deshecho de los préstamos, era raro que me hubiera dejado la tarjeta VISA con un cargo de unos 2.600 euros. Me metí en la app y... ¡premio! También se había puesto a cero. ¡Bien! Todo vendido a un fondo buitre.

Eso significa que con mi banco, con el que tengo la hipoteca, estoy limpio. No pueden reclamarme ya absolutamente nada porque la deuda ya no es de ellos, es del fondo que la ha comprado. Para mí eso es oro. La deuda sigue ahí, pero no con los de la hipoteca. Eso quiere decir que no tendré que ir a ventanilla nunca; podré hacer los pagos online sin sufrir cada mes como venía sufriendo hasta ahora.

Antes de dormir, seguía saliendo un mensaje de "tiene usted un incumplimiento del pago, visite su buzón de correspondencia". Era un mensaje fijo en el encabezado y también salía nada mas entrar a la app en grande. Pensé que sería cuestión de días que desapareciera y entonces volvería a ser un cliente normal para este banco (bueno, "normal" en la lista de morosos...). Cuando me he levantado hoy, lo primero que he hecho ha sido ir a la app y, efectivamente, el mensaje ha desaparecido. Limpio. Empiezo el año con una buena noticia 💪.

Cerré los ojos imaginando lo que debe sentirse cuando llegue el auto de la Ley de Segunda Oportunidad y me digan que no debo dinero a los bancos. Me quedé unos segundos experimentando esa sensación de libertad. No sé si será o no esa "libertad financiera" de la que anuncian los gurús en YouTube, pero para mí, desde luego, es como salir de la cárcel después de nueve años.

A las cinco de la mañana, hoy que quería dormir un poco más, me han despertado unos fuegos artificiales. La gente pasa de todo... y en realidad, es lo que deberíamos hacer un poco todos, empezando por pasar de tu propia cabeza. Cuánto me he agobiado con mi banco, imaginándome que era cuestión de días que recibiera la carta de embargo de bienes. Cuántos meses he pensado: "esta vez sí, me tocará ir a ventanilla a pagar la hipoteca", imaginando la escena de la persona del banco poniéndome pegas y yo pasándolo mal. Así es la cabeza: anticipando lo peor.

¿Para qué? Para que llegue el final de año y ver que yo soy un pequeño número para un banco con cuentas enormes, que mi impago es una mera estadística ya cubierta por sus gestores de riesgo. Ellos me habían dado un ultimátum hasta el 29 de diciembre porque, si cuela, cuela; y si no, ellos ya sabían que iban a vender mi deuda junto con otros cientos o miles de ellas en paquetes de titulización para cerrar su año con mi ficha de cliente limpia. La habrán vendido por un 10 por ciento de su valor, seguramente, pero eso ya lo tienen estimado. Cerrarán el año con miles de millones de beneficio.

Quien compre la deuda hará exactamente lo mismo. Son negocios: compran la deuda barata y acosan sin parar intentando sacar algo del cliente negociando esa cantidad y, si no, a juicio en uno o dos años. Aquí reside mi tranquilidad: la sentencia de mi proceso llegará antes. Por eso quiero cerrar este artículo diciendo que, la mayoría de las veces, nuestra mente nos hace sufrir mucho por cosas que ni han pasado y, con el tiempo, te das cuenta de que al final no ha sucedido eso tan terrible. Hay que empezar a pasar de las ideas catastrofistas de la mente.

Termino el año también avanzando mucho con mi libro. Me está gustando cómo queda. De momento estoy con la construcción de la historia, con la aparición de personajes que contarán todo lo que hay detrás del trading y que nadie te cuenta: ese 90% de las vidas que no verás nunca en YouTube. Hablaré de por qué este mundo es tan complejo y lo que sucede si no te rindes jamás. En el mundo del trading tal vez alguno logre una racha ganadora y monte un canal para vivir de vender cursos, superando el camino del trader puro donde la incertidumbre es máxima. Pero lo normal no es eso. Las estadísicas no fallan . La mayoría acaba perdiendo, y si persiste , como yo hice, puede acabar en problemas .

En el libro hablaré de las terapias y de lo que sucede tras años de exposición a los gráficos. La historia fluye porque es mi vida, con personajes ficticios formados al 99% por hechos reales. Es un thriller psicológico con un trasfondo humano: mostrar la dureza de la adicción y el proceso para salir de ella. Es el libro que me hubiera gustado leer cuando quemé mi primera cuenta y el que me gustaría leer ahora que estoy en rehabilitación.

Muy pronto pondré en el blog el enlace de Amazon.

El correo de la persona que contactó conmigo hace un par de meses, ha hecho que de el paso, que saque fuerzas para plasmar en el libro todo lo que quiero contar.

Espero que año este proyecto siga avanzando . Visitan el blog desde muchas partes de España y también desde otros países.

Me gustaría que más personas contactaran para contarnos su experiencia y que todo eso ayude a los demás.

No hay prisa, este blog seguirá en marcha, al menos dos años, mientras dure mi proceso de rehabilitación.